Los profesionales de la salud y del ámbito social trabajan en entornos de alta complejidad, con una elevada carga emocional y presión asistencial. Este contexto puede generar malestar y dificultades en las relaciones, tanto dentro de los equipos como con los pacientes, especialmente cuando las expectativas o necesidades no coinciden.
El conflicto es inherente a la práctica asistencial, pero una gestión inadecuada puede provocar desgaste profesional y afectar la calidad del servicio. En cambio, una gestión adecuada puede convertirlo en una oportunidad de mejora.
Por ello, las competencias en comunicación interpersonal y gestión de conflictos son esenciales, tanto para garantizar una atención de calidad como para preservar el bienestar de los equipos.
La gestión positiva de conflictos ofrece herramientas para prevenir y abordar estas situaciones de manera más constructiva, ampliando las opciones de respuesta y favoreciendo resultados más satisfactorios.
Metodología
La metodología es teórico-práctica, con énfasis en la participación y con alternancia de cuestionarios, ejercicios, reflexiones, análisis de experiencias de los participantes y ejercicios de role-playing.
Aldo Javier Prizmic Kuzmica
Licenciado en Psicología. Máster en Gestión de Conflictos. Máster en Inteligencia Emocional y Practitioner en Programación Neurocaligráfica. Experto en Psicología Coaching por el COPC. Consultor en Organizaciones Saludables, Gestión del Cambio y Gestión de Conflictos. Facilitador en Desarrollo Directivo.